El Aloe Vera aplicaciones y propiedades para la salud
Aplicaciones terapéuticas del aloe vera
Breve introducción. Disuelve los depósitos grasos que obstruyen los poros y provocan acné. Elimina células muertas, y regula el pH en las tres capas de la piel. Además, regenera la dermis, ejerciendo sobre la piel una profunda acción bactericida, hidratante y de limpieza, sus nutrientes naturales ayudan a la regeneración de las células de todas las capas de la piel.
Recomendable en irritaciones, quemaduras, picaduras de insectos, heridas superficiales, erupciones, eccemas...
Se puede utilizar como fortalecedor del cabello por sus agentes nutritivos, ya que proporciona suavidad, resistencia y flexibilidad.
Contribuye a alisar las arrugas, reducir el tamaño de los poros y es excelente como filtro solar, al proteger de sus efectos nocivos. Reduce las manchas oscuras de la piel y soriasis aplicando tres veces al día con resultados definitivos.
Excelente para cuidados del cutis (arrugas, tonalidad, textura, etc.). Su uso tonifica los tejidos flojos, las arrugas se suavizan y tienden a desaparecer.

Aplicaciones medicinales del aloe vera en detalle.
El Aloe Vera es un excelente limpiador y antiséptico natural (contiene al menos seis agentes antisépticos: lupeol, ácido salicílico, nitrógeno de urea, ácido cinámico, fenol y azufre), que penetra fácilmente en la piel y en los tejidos (en algunas ocasiones cruzando siete capas distintas), que actúa como anestésico calmando todo tipo de dolores (especialmente los musculares y de las articulaciones) y tranquilizando los nervios, que posee una gran actividad bactericida, que también destruye numerosos tipos de virus, que es fungicida, antiinflamatorio, antiprurítico (detiene la comezón), altamente nutritivo (contiene vitaminas, minerales y azúcares), dilata los capilares sanguíneos incrementando la circulación en la zona afectada, descompone y destruye los tejidos muertos (incluyendo el pus), favorece el crecimiento celular normal (acelerando la curación de llagas y heridas), hidrata los tejidos y es antipirético (elima la sensación de calor en las llagas, úlceras e inflamaciones).

El A-Z del Aloe Vera

A. Alergias, abscesos, adicciones (a drogas diversas), aftas, afonía, agotamiento, asma, ampollas, amigdalitis, acné, acidez de estómago, anemia, artritis, arteriosclerosis, anorexia.
B. Bronquitis, bursitis.
C. Calambres musculares, calvicie, caspa, cataratas, celulitis, ciática, cirrosis, cólicos, colitis, contusiones, cortes, cistitis, carbunclo, cortes al afeitarse, catarros, congestión intestinal, cáncer, cándida, comezones de todo tipo, congestión nasal.
D. Dermatitis, diabetes, disentería, depresión, dolores de cabeza, dolores de las articulaciones, dolores de muelas, dolores de estómago, dolores musculares, desarreglos evacuatorios, disfunciones intestinales.
E. Edema, erisipela, epidermitis, exantema, enteritis, esterilidad debida a ciclos anovulatorios, esclerosis múltiple, esguinces, erupciones, enfermedades de las encías, estreñimiento.
F. Forúnculos, fiebres sin identificar, flatulencias.
G. Gangrena, glaucoma, gota, gripe.
H. Hemorroides, hepatitis, herpes genital, herpes zoster, halitosis; heridas de todo tipo, hipertensión, hongos.
I. Insuficiencia arterial, insomnio, ictericia, irritación bucal, indigestión, infecciones por levaduras, infecciones de la vejiga y de los riñones.
K. Keratosis folicularis.
L. Laringitis, lepra, lupus, luxaciones, leucemia.
M. Mal aliento, mastitis (en las vacas), manos ásperas, manchas en la piel, manchas congénitas, meningitis, miopía, mordeduras de serpientes.
N. Náuseas de todo tipo.
O. Obesidad, olores (supresión del mal olor en las úlceras), enfermedades de los ojos.
P. Pie de atleta, piel seca, pezones estriados, parásitos intestinales, picaduras de insectos, pecas seniles, picaduras de víboras y alacranes, psoriasis, prostatitis, picores de todo tipo, problemas del páncreas diversos.
Q. Quemaduras (térmicas, por radiación, solares, químicas ó por líquidos).
R. Resfriados.
S. Sabañones, seborrea, sinusitis, SIDA.
T. Tendinitis, tuberculosis, torceduras, tos, tortícolis.
U. Uñas encarnadas, úlceras en las piernas, úlcera péptica, úlcera de duodeno, (todo tipo de úlceras), urticaria.
V. Vaginitis, várices, virus de Epstein.
Z. Zoster (herpes).

Cultivo en casa del aloe vera
Su cultivo es mejor hacerlo en maceta de barro con tierra de jardín y un 50% de turba con un drenaje de dos dedos de grava. Cubrimos la planta del aloe vera hasta el nacimiento de las hojas, esperando unas 2 semanas para empezar su riego, así dará tiempo a cicatrizar sus heridas durante el trasplante. La planta necesita un lugar soleado y cálido.

En el invierno, la protegeremos del frío. Su reproducción es mediante hijos que nacen alrededor de la planta. Cuando estos tengan una altura de cuatro dedos, se han de separar de la planta madre con todas sus raíces.

La recolección debe realizarse cuando el aloe tiene entre dos y cinco años. El corte hay que hacerlo sobre las hojas más bajas, exteriores y más próximas a la tierra, porque son las más viejas y tienen concentradas todas su propiedades curativas. La herida cicatriza sin afectar el crecimiento de la planta.

La cosecha podrá tener dos cortes si se riega, si no sólo podrá cortarse una vez al año. Los cortes se harán en los meses de febrero y marzo el primero, y de septiembre y octubre el segundo. es decir seis meses entre corte y corte.

Si se guardan todas las condiciones expuestas en esta página, la planta del aloe vivirá bastantes años, pudiéndole sacar un rendimiento óptimo e incluso ampliar la cosecha de forma sistemática con las nuevas semillas y "descendencia" producida por el aloe.

La planta del aloe vera
El aloe pertenece a la subfamilia Asfodeloides de la Liliáceas. Tiene su origen en África Oriental y Meridional. Puede alcanzar entre 2 y 3 metros de altura.
Su floración
Según la especie de aloe, en primavera y en verano. y también en invierno en sus respectivos países de origen. Las flores se generan en un estado maduro de desarrollo, y suelen ser de color rojo o amarillo. Las flores del aloe vera son tubulosas, debido a que las seis piezas que forman la cubierta de la flor se sueldan todas entre sí formando un tubo, generalmente recto o en ocasiones también encorvado. Estas flores suelen tener un color rojizo, anaranjado o amarillento. Los estambres de la flor son seis, de largos filamentos que crecen en el fondo de la flor, debajo del pistilo.
Recolección
Las hojas de las cuales aprovechamos la savia, son carnosas, al realizar un corte exudan un líquido acuoso con un sabor muy amargo. Puesto que la pared celular que las separa es muy fina, el jugo fluye fácilmente. El corte en las hojas hay que realizarlo de forma que la secreción pueda recogerse en algún tipo de recipiente. Después se condensa el líquido calentándolo al fuego o al baño María. Se separa la espuma y se deshecha, y el líquido se pasa a otro recipiente en el que se volverá más sólido.
Zonas de cultivo

Se cultivan, en laderas soleadas, a menudo en lugares rocosos o pedregosos del Antiguo Mundo, en la mayor parte de África, en Madagascar y en algunos puntos de Asia.Principalmente se encuentran en gran cantidad en la región del Cabo de Buena Esperanza. En las provincias del litoral de España crecen de forma espontánea varias especies de este género.

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